Hoy los caminos del señor me han llevado hasta el preestreno de Tritones, que es la última película de Julio Suárez (el de A galope tendido) y me gustaría dejar una pequeña reseña de la experiencia.
El argumento de la movida es el siguiente: la marina de Castilla y León envía un submarino por el Bernesga en dirección a América para declarar la guerra nada menos que a los Estados Unidos.
Ante tal despliegue de idiotez no me pude resistir y quise verla a toda costa.
Como habéis podido imaginar se trata de una película de humor surrealista, que no quiere ser más ni tampoco menos. Y sin más dilación paso a mencionar lo que más me moló y lo que menos:
Ventajas:
El escojone ininterrumpido de dos horas
La música
La parte técnica en general: foto, sonido, escenografía, etc.
Los actores, de reputado nombre algunos, y sobre todo los cameos (en especial la gentuza de muchachada)
La ambientación, que aunque parezca una historia sin pies ni cabeza te termina engullendo hasta el punto de que te crees la parafernalia
Desventajas:
Algunos chistes, que son bastante evidentes, pero a las abuelas les mola eso, no paraban de reír, y otros excesivamente… ¿patrios? (…)
Algunos efectos digitales
Bueno, que se estrena mañana en el Cinebox y os recomiendo ir a verla pa que os echéis unas risas, que últimamente estáis mustios. Os dejo el tráiler.
“Para los verdaderos artistas, las dificultades se convierten en oportunidades, y las nubes en un sólido presente”
“Deja de criticar tu cuerpo. No te aman porque eres bella, eres bella porque te aman.”
“Felicidad es estar cada día menos angustiado.”
“Ver como nos vemos, vernos y comprender que para comprender hay que volverse ciegos.”
“Deja de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.”
Faltaba algo de cine. Pero el Jodo es mucho más que eso. Es director, escritor, filósofo, dramaturgo, actor, poeta, guionista de cómics, mimo, psicoterapeuta y psicomago.
Pero, para mí, la gran aportación de Alejandro Jodorowsky es la premisa de que “el inconsciente toma los actos simbólicos como si fuesen hechos reales”, que pone los cimientos de su teoría psicomágica.
“La vida es una visita muy corta a una tienda de juguetes entre el nacimiento y la muerte”
“En condiciones naturales, el animal salvaje no se mutila a sí mismo, no ataca a su prole, no tiene úlcera de estómago, no es fetichista, no padece obesidad ni estrés”
“Si hay algo que te haga daño es mejor que seas mujer”
“lamentablemente no veo a los hombres como ángeles caídos, sino como monos victoriosos”
Sí, amigos, se trata del colega de los monos, el señor Desmond Morris, que revolucionó el concepto de lo que hoy denominamos personas, allá por la década de los 60.
Y, como no podía ser de otra manera, además de feminista, filósofo, zoólogo, antropólogo, etólogo, psicólogo y todas las palabras del mundo que acaban en –ólogo, es un reputado pintor surrealista, al igual que sus amigos los chimpancés pintores.
En fin, que desde que la ciencia y el arte se hicieron amigos no hay dios que pare quieto.
A raíz de una conversación con una amiga, me quede unos minutos callado, y luego me pregunté a mí mismo:
¿Qué pasa con los grupos españoles que cantan en inglés?
¿Por qué razón prefieren una lengua bárbara antes que nuestra fascinante y estimada lengua patria?
Luego estuve navegando por Internet y encontré opiniones para todos los gustos.
Y luego, como seguía callado, pues seguí pensando, y pensé: “pues como tengo un blog voy a decir la mía”.
Empecemos por el principio. Hace muchos, muchos años, un señor (que era yanqui) fusionó una serie de músicas y creó el rocanrol* (*rock and roll). Evidentemente, el rocanrol se cantaba en inglés. Luego el rocanrol se diseminó sembrando de hijos bastardos todos los rincones del planeta.
Y ahora los hijos se rebelan contra su progenitor amenazando con amputarle sus preciados testículos y licuarlos en una olla con babas, heces, orines y gasolina sin plomo de 98.
He escuchado canciones hermosas en castellano, en inglés, en euskera, en alemán, en francés, en italiano, en japonés y hasta en llionés, y no creo que el idioma sea un impedimento para crear canciones que molan.
Por otra parte cada lengua tiene sus intríngulis y sus peculiaridades que pueden ser aprovechadas para una u otra finalidad dependiendo del resultado que se quiera conseguir.
Hay estilos que casan o parecen casar perfectamente con un idioma determinado (en realidad no estoy nada convencido de esto), como puede ser el rocanrol con el inglés o el flamenco con el castellano, y a nadie se le ocurriría hacer una rumba en inglés, o jevimetal* (*heavy metal) en español. (¿no? ...).
A veces se traducen canciones (entre idiomas con desemejanzas notables) y, generalmente, el resultado no suele ser bueno, porque la gramática, la sintaxis, etc. son distintas, y resulta muy complicado mantener el sentido global de una obra de arte cambiando tan radicalmente de instrumentos de trabajo. Sobre todo suele ser muy cutre traducir palabra por palabra toda la canción (por obviar o desconocer giros gramaticales, sintácticos, perífrasis, frases hechas, etc.). (Nótese que me estoy mordiendo la lengua para no poner ejemplos).
Según este mismo razonamiento (y lo siento), también suele ser pobre escribir en una lengua de la que se desconocen esos mismos giros gramaticales y demás familia.
En general se da por todo el mundo una constante y abrumadora coincidencia, y es que la gente que habla francés curiosamente suele saber francés, y la gente que habla swagiri curiosamente suele saber swagiri. Y otra coincidencia aún más inquietante: la gente que habla en inglés suele escribir en inglés, cantar en inglés, bromear en inglés, chatear en inglés, y a veces, incluso, pensar en inglés, y la gente que habla en polaco suele escribir en polaco, cantar en polaco, bromear en polaco, chatear en polaco y, si se da el caso, pensar en polaco.
A veces se da, también, por todo el mundo, el caso de gente que habla dos idiomas, o tres, o incluso muchos. En algunos casos con una de esas lenguas como materna (que suele ser, si coincide, la lengua en la que se piensa).
Evidentemente, cada uno es libre de hacer lo que quiera, como si a mi me da por recitar a Chespir* (*Shakespeare) en ruso, pero no es éste el problema. El problema es que si creas un producto no puedes imponer gustos y obligar a la gente a que lo compre, porque a eso se le llama engañar. Entonces, si coincide que a una persona le encantan las letras en inglés, es bastante poco probable que compre discos en inglés de Alpedrete (sobre todo cuando son versiones, ¡madre mía!) por mucho que lo pongas todo el día en la tele (los unos) o patalees mentando a la archiconocida zoqueteria española (que haberla, hayla) (los otros).
Lamentablemente, creo que dominar suficientemente una lengua como para crear un producto con ella va mucho mas allá de chapurrearla para preguntar por una calle.
Bueno, dicho lo cual, vamos al intríngulis de la cuestión:
Alrededor de una canción se sitúan aproximadamente dos tipos de seres o personas: el o los que la hacen, el o los que la escuchan, y el o los que la interpretan.
Para el que la escucha, las preocupaciones son las siguientes:
Melodías, armonías, ritmos, letras, interpretación, calidad sonora, video clip (si lo hubiere).
Para el que la crea, las preocupaciones son, además de todas las anteriores, las siguientes:
Gramática, morfología, sintaxis, ortografía (si la hubiere en el librillo del CD)
Para el que la interpreta sólo existe una preocupación:
La maldita pronunciación
Pero en realidad, como siempre, todo es mucho más sencillo.
Si vives o has vivido en Inglaterra, en EEUU, en Australia, o demás, si tus padres te han hablado en inglés desde pequeño, si has estudiado filología inglesa, si te has visto todos los capítulos de Padre de Familia en inglés, si has escuchado al Príncipe Gitano… escribe en inglés.
pero SI NO SABES INGLÉS NO ESCRIBAS EN INGLÉS. COPÓN!!! Porque suena como una redacción de colegio.
“Hay demasiados que levantan el puño izquierdo y meten el derecho en tu bolsillo” Quique González
Creo que estoy entrando en una fase que me resulta familiar cuando escucho a mis abuelos o a mis padres. Es la fase del desencanto político.
Que sí, que hay crisis, ya lo sabemos todos.
No quiero entrar en el viejo debate de que si a los gobiernos de izquierda hay que exigirles mayor austeridad por defender determinadas ideas y patatín.
Pero, leches, cuando se dice una cosa y se hace otra no tiene otro nombre que hipocresía, eso es de EGB.
Es esa maldita costumbre medievalesca de tratar a la gente como ovejas, que si fuera por eso ninguno de nosotros tendríamos derecho a votar (además, en un país como España lo que dice el pueblo va a misa, de toda la puta vida, que se lo pregunten a Alfonso XIII), y me jode especialmente cuando lo hace la clase política, invitándote a pensar lo que a ellos les de la gana o, si no cuela, pues a no pensar. Muerto el perro se acabó la rabia.
Entonces, por muy repeinado que salga cristiano en la tele seguiré pensando que es un niñato que no se entera de nada, y por mucho que adulen al floren y a su amigo miguelito seguiré pensando que son unos hijos de perra, y por mucho que me roben para cuidar mi salud y bienestar seguiré fumando porque me sale de los cojones, y seguiré conduciendo para ir al trabajo mientras tenga trabajo, hasta que me vea obligado a vender el coche para comprar gasolina, a pesar de que a este paso me acabarán queriendo multar hasta por el color de mis calcetines, y por mucho que me insistan seguirá sin darme la gana de pagarle el coche al del pollo frito, y por mucho que Zapatero arroje billetes (más bien pagarés) sobre el cielo de Madrid desde su jet presidencial seguiré pensando que hay crisis.
Porque no soy una oveja y pienso lo que me sale de los huevos.
"Mátame, con tus garras diseñadas para el crimen, mátame, mátame; y vomita en mi boca tus orines, mátame, mátame; antes de que lo haga el alcohol, las anfetas y el L.S.D"
Sor Kampana, o menos conocido como Antonio Belarte Aliaga, es el poeta de los bares, del vino, de los porros, de la mala leche, de romper mobiliario público, o, mejor dicho, de lo poco que nos queda de humanidad. Vamos, un punki-poeta.
Lo encontraréis oculto en alguna canción de Extremoduro y gente de esta.
PERVERSOS
EL PERTURBADO DEMENTE que habita mi voz crispa tus nervios arrasa tus huesos escupe en tu boca EL PERTURBADO DEMENTE que habita mi voz crispa tus nervios arrasa tus huesos escupe en tu boca EL PERTURBADO DEMENTE que habita mi voz crispa
EL PERTURBADO DEMENTE que habita mi voz crispa tus nervios arrasa tus huesos escupe en tu boca.
tus nervios arrasa tus huesos escupe en tu boca EL PERTURBADO DEMENTE que habita mi voz crispa tus nervios arrasa tus huesos escupe en tu boca EL PERTURBADO DEMENTE que habita mi voz crispa tus nervios arrasa tus huesos escupe en tu boca