No os podéis imaginar la bufa que se ha agarrao el Pes en su segundo día de grabación.
Al final no atinaba con los trastes el tío. Pero bueno, a nosotros nos importa tres cojones, que se joda el que escuche el disco.
Hoy hemos dedicado el día a intentar retocar las tomas del bajo, y nunca mejor dicho lo de intentar porque al final se ha quedado la cosa en eso, en un intento, dada la impresionante castaña que manejaba el jambo este.
Ole sus huevos toreros, eso es dejar el pabellón bien alto y lo demás es ser una rockestar de pacotilla.
Y entonces llegó Peska que venía como los bebés de hoy en día, que ya les suena a trasnochado aquello del pan y ahora vienen con una litrona bajo el brazo (ya sé, podía haber sido una polla en el culo, pero no, era una litrona bajo el brazo).
Y después del clásico no me llega, espera que hago un change, esto satura, no será que te has cagao, reinicia el Por-Culs, reinicia otra vez, baja la ganancia, sube la ganancia, me aburro, y demás, pues a grabar a toda hostia como siempre. Y luego a fumar cigarros y comer como bestias indómitas que somos, que parece que vamos al estudio a comer.
La convivencia en el estudio de grabación se hace muy dura y ya estamos hasta los huevos unos de otros, así que hemos decidido separarnos. También hemos decidido que el segundo disco de inexistentes después de la reunión que celebraremos el día 7 de enero de 2010 será un recopilatorio con el que haremos otra gira mundial de un concierto, para no jugarnos mucho el pellejo. Porque dudo sinceramente que fueramos capaces de dejar un bonito cadáver (por lo menos yo), así que el rollo Kurt Cobain lo hemos prácticamente descartado. A cambio hemos decidido adoptar un rollito molongui para que no nos arrojen objetos al escenario. Y la verdad es que follar, follamos poco, pero seguimos enteros, cosa que no es nada desdeñable en estos tiempos que corren.
La muchacha, contrariada, le miraba con los ojos muy abiertos, como si estuviese ensombrecido, esforzándose por encontrarle sentido.
- Y qué te pasó.
- Verás, me desperté en el año 1997, diez años después de que empezara el mundo y los burros aprendieran a cargar todo tipo de enseres por las laderas de las montañas, y se me acercó un señor que era chepudo y sin educación y no se lavaba los dientes y me dijo: “tú de mayor serás una oveja”.
Se hizo un silencio de cristales a su alrededor, comprimiendo el universo dentro de aquel cuarto de baño.
La batería de Héctor es como un yunque insomne que da martillazos en el cerebro, hasta que se te empiezan a derramar las neuronas pidiendo auxilio.
Hemos convertido el estudio de grabación en nuestro hábitat, con cerveza, patatas fritas, galletas de chocolate, lumis, champán, un elefante gritando por el pasillo y una máquina del tiempo que hemos fabricado con un extraño aparato que sospechamos que era una antigua maquinita de videojuegos. Y es que lo precario siempre mola, claro que sí.
El estudio es enorme, lástima que no lo vayáis a ver nunca, malditos humanos, a no ser que colguemos alguna foto, cosa que no me apetece, por lo menos de momento, aunque luego… quién sabe… mejor no.
Y nada, el parte de hoy es que hemos terminado las baterías, así que lo próximo será el bajo. Ya estamos preparando psicológicamente a Peska para cuando conozca a Doña Protuliana. Esperamos que se lleven bien.
La palabra mágica de hoy es “editable”, que sirve para designar cualquier cosa que se cree que tiene arreglo.
“qué tal me ha salido” “editable”; “oye que esta grieta de la pared no me mola nada” “editable”;“se aproxima por el cielo en dirección a nosotros una A mayúscula roja que lanza bombas nucleares y fuego por la boca y dice que quiere violar a tu madre”… “editable”.
Al margen de todo ello, o a causa de todo ello, la cosa va viento en popa.
Porque empieza el proceso preparatorio para la grabación del disco inexistencial que, para los profanos, consiste en:
1- Montaje del instrumento (en este caso la batería)
2- Afinación del instrumento
3- Encendido y puesta a punto del aparataje: previos, monitorización, Pro-Tools (Don Protuliano, que a partir de ahora se llamara Doña Protuliana pues, según Pablo Vega, es mujer, dada su afinidad a los cambios de opinión), etc.
4- Elección de microfonía, previos y demás cacharros
5- Configuración de la sesión, que incluye, entre otras muchas cosas, traspaso de claquetas y midis, para que el batakas en este caso, se aclare de por dónde vamos y de lo que está tocando y demás
6- No me llega (frase recurrida que significa que no llega la señal de audio, es decir, que algo no funciona)
7- Espera que acabo el midi (frase recurrida también en relación a Doña Protuliana)
8- Vale, mientras voy haciendo un change
9- No me llega
10- Espera, mira a ver ahora
11- Espera tú, que estoy con el midi
12- Me aburro
13- Cállate un rato anda
14- ¿Llega ahora?
15- No
16- ¿Ahora?
17- No
18- Me aburro
19- Calla
20- Espera, que hago un change
21- Etc.
Héctor y yo hemos empezado a poner en práctica nuestra teoría de que el equilibrio emocional reside en los pies izquierdo y derecho de forma que el hemisferio derecho del cerebro controla el pie izquierdo y el hemisferio cerebral izquierdo controla el pie derecho, porque si no, los dos hemisferios controlarían el mismo pie y no podríamos jugar al fútbol. Esta concepción de equilibrio se puede comprobar fácilmente colocando sendos calcetines de distinto color en cada uno de los pies, y deriva ineludiblemente en el universo hiperrealista metafísico, que es una forma de creación artística que combina a la perfección las teorías freudianas y lacanianas, el arte pop, la pintura de Antonio López, una palangana disfrazada de soldado raso y la cara de Terminador cuando se le peta el Windows justo cuando está a punto de aniquilar a su enemigo.
De entre los muchos adjetivos de los que es capaz Pablo, hemos descubierto que el bombo de la batería de Héctor es “cebollón”, cosa que nos ha tranquilizado muchísimo, y que el estilo de música de nuestro grupo, en consonancia con el hiperrealismo metafísico anteriormente expuesto, es el “kinki-punki”, definición que detallaré exhaustivamente en capítulos posteriores.